El RITE colabora con la implementación efectiva de la Ley de Responsabilidad Penal de las Personas Jurídicas 27.401, al facilitar la acreditación del contenido y adecuación de los Programas de Integridad cuando estos son requeridos en el marco de las contrataciones públicas o bien de un eventual proceso penal.
Pero su valor va más allá. Posibilita a las empresas y entidades desarrollar o fortalecer sus Programas de Integridad, facilita el seguimiento de sus mejoras y avances, optimizando recursos y propiciando el intercambio de buenas prácticas. Funciona como espacio de visibilización de los esfuerzos empresariales en materia de integridad hacia la ciudadanía, otras empresas o bien las entidades públicas con las que se relacionan.
De este modo, formar parte de RITE mejora la reputación de las empresas y entidades en el mercado, contribuye a la construcción de vínculos virtuosos en su cadena de valor, facilita los procesos de debida diligencia y fortalece el vínculo con socios, clientes e inversores, constituyéndose como una estrategia de negocio inteligente.